Para la Comisión Provincial por la Memoria, el Servicio Cívico Voluntario “es un retroceso muy grande”

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Sandra Raggio, directora general de la Comisión Provincial por la Memoria, dialogó con RADIO REALPOLITIK (www.realpolitik.fm) sobre el flamante Servicio Cívico Voluntario, a cargo de Gendarmería: “Es un disparate pensar que el ministerio de Seguridad desarrolle políticas que son específicas de otros ministerios y organismos del estado”, comentó.

Sandra Raggio, directora General de la Comisión Provincial por la Memoria, dialogó con RADIO REALPOLITIK (www.realpolitik.fm) sobre el flamante Servicio Cívico Voluntario, a cargo de Gendarmería Nacional: “Es un verdadero disparate pensar que el ministerio de Seguridad desarrolle políticas que son específicas de otros ministerios y organismos del estado”, comentó.

A continuación, lo más destacado de la entrevista.

RP.- ¿Qué análisis hacen desde la CPM sobre el lanzamiento del Servicio Cívico Voluntario?

Es un verdadero disparate pensar que el ministerio de Seguridad desarrolle políticas que son específicas de otros ministerios y organismos del estado que tienen como función clara la promoción de los derechos de los niños y adolescentes, que atienden a la juventud, que el ministerio de Seguridad también se arrogue funciones de formación de las nuevas generaciones y que piense que la Gendarmería Nacional es la mejor herramienta, los mejores maestros para formar a nuevas generaciones en valores democráticos. Realmente, si no fuera una resolución firmada por una ministra, no lo tomaríamos con seriedad. Pero es un tema serio, no por el impacto que efectivamente va a tener el programa, porque va a ser una propuesta piloto con un claro sentido electoralista de interpelación que todavía subyace en la sociedad argentina con esto de que hay que poner orden, resolver el problema de la juventud, que tiene que venir el estado gendarme a encargarse de eso. La verdad, no va a tener un impacto efectivo en alcance de la población.

Es un retroceso muy grande en materia de los procesos de democratización de la sociedad, un retroceso impactante en términos de discurso público, político. Ideas que antes resultaban imposibles que se ejecutaran, hoy las tenemos en un programa de este nuevo servicio.

RP.- ¿Genera un peligro que el ministerio de Seguridad se meta en materia de educación? 

Sí, básicamente pensar que la formación esté vinculada con una fuerza militarizada, autoritaria como es cualquier forma militar, que todos esos elementos sean los que se ponen en la mesa para pensar quiénes van a ser los maestros de la democracia, la verdad es un disparate. Esto es negar a la democracia misma. La ministra dijo que la Gendarmería tiene más prestigio que la escuela, si fuera así, tenemos un problema, no es dándole la escuela a la Gendarmería sino interviniendo en el sistema educativo.

RP.- ¿Cómo ven la gestión de Patricia Bullrich? 

La hemos cuestionado profundamente. Es una ministra que hace del abuso policial una doctrina, como lo es la doctrina Chocobar. Bullrich encarna una doctrina de seguridad que ha generado en los últimos tiempos situaciones muy graves, donde el uso letal de la fuerza de la policía ha generado muchas muertes. La verdad que debería poder repensar la estrategia de seguridad que está llevando. Evidentemente creen que la mano dura es la forma de garantizar la seguridad.

Tienen esa idea de que la democracia, las garantías constitucionales, los derechos humanos son en cierto sentido un obstáculo para la sociedad.

RP.- ¿Esta idea de mano dura es un eje ideológico del gobierno o todo apunta a la intención de captar votos?

Ese pragmatismo electoralista también es ideológico, en el sentido de que vale cualquier cosa. Es un ideología que es el negacionismo de la ideología. Si lo que importa es el resultado, entonces no importa lo que tengamos que hacer, una política donde la ética no tiene ninguna centralidad. En algunas medidas es ideológico el pragmatismo.

Está claro que esto que hizo Bullrich es claramente electoralista, por lo tanto es temerario e irresponsable de su parte porque transgrede una frontera en términos ideológicos, consolida cierto bolsón de pensamientos autoritarios en la Argentina, se sostiene sobre eso en una medida que no va a tener ningún impacto real. Es más bien un dispositivo ideológico puesto en marcha, para captar un sector del electorado que suponen que coinciden con este pensamiento antidemocrático y autoritario. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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