2018, el año de la recuperación del Edificio del Molino

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Un detallado informe sobre el proceso que desemboca en la expropiación y puesta en valor de la tradicional confitería.

2018 ha sido un año clave en el proceso de recuperación del Edificio del Molino, ya que la toma de posesión del inmueble por parte del Congreso Nacional dio paso al inicio de las tareas de restauración de este Monumento Histórico Nacional, que hicieron posible su reapertura durante la última edición de La Noche de los Museos, cuando miles de personas pudieron recorrer sus salones por primera vez en 21 años.

Tras el cumplimiento del procedimiento expropiatorio por parte del Gobierno Nacional mediante la Ley 27.009, se transfirió el tradicional edificio porteño al Congreso de la Nación. La Comisión Administradora del Edificio del Molino, creada por dicha ley, tomó posesión el 2 de julio pasado y comenzó una serie de tareas en pos de iniciar la recuperación de este ícono del estilo Art Nouveau, contando con la permanente asistencia y colaboración de las diversas áreas operativas de la Cámara de Diputados de la Nación.

En el marco del plan de Restauración Integral del Edificio del Molino (RIEM), un equipo multidisciplinario de especialistas del Congreso Nacional se encuentra trabajando para recuperar el patrimonio material e inmaterial del inmueble, que cuenta con más de un siglo de historia. Asimismo, se suscribieron convenios de colaboración con el Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de la Nación, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de las Artes.

El 10 de noviembre pasado, con motivo de la decimoquinta edición de La Noche de los Museos, el Edificio del Molino permaneció abierto al público y miles de personas pudieron tomar contacto con los espacios originales en los que se iniciaron los procesos de restauración. Además, especialistas en recuperación de maderas, vitrales y ornatos expusieron piezas originales del monumento y fue exhibida una muestra fotográfica de la Dirección de Cultura de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación que documenta el estado del inmueble al ser recibido por la Comisión Administradora.

La emblemática Confitería del Molino había comenzado a funcionar en el edificio ubicado en la esquina de las avenidas Rivadavia y Callao en el año 1916 y su cierre definitivo se produjo en 1997.

“Con estas obras estamos mostrando el compromiso de restaurar un símbolo de la Argentina y recuperarlo para todos. Tanto el Congreso, la Nación y la Ciudad como prestigiosas universidades nacionales tomaron esta tarea con un impulso notable y también ha sido fundamental el rol de las organizaciones de la sociedad civil, que han trabajado mucho para preservar la memoria histórica y patrimonial del Edificio del Molino”, expresó el diputado nacional y presidente de la Comisión Administradora, Daniel Filmus.

La Ley 27.009, aprobada en 2014, establece el uso que se le deberá dar al inmueble: “La planta baja y el subsuelo deberán funcionar como una confitería, un restaurante o un local de elaboración de productos de panadería o pastelería. El formato del comercio es bajo concesión y de ese dinero se dispondrá el presupuesto para el mantenimiento y la gestión del histórico edificio”. Otra parte será “destinada a un museo dedicado a la historia de la confitería y un centro cultural”. Y, por último, los pisos superiores “deberán consagrarse a actividades culturales, legislativas y de difusión de los valores del pluralismo y de la democracia”.

Informe técnico de las tareas realizadas

Al momento del ingreso, se realizaron las intervenciones imprescindibles para garantizar la seguridad del edificio. A raíz de que no se contaba con planos actualizados, se efectuó un relevamiento planimétrico del total de la superficie. Por otro lado, se llevó a cabo un apuntalamiento provisorio de subsuelos y una limpieza técnica parcial, para poder comenzar con el funcionamiento de los talleres, oficina técnica y pañol.

Se desmontó la totalidad de los andamios circundantes y se reubicaron los kioscos de las veredas del inmueble. En tal sentido, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, previo a un escaneo con filmación de las bocas de tormenta, realizó la reparación de las mismas para evitar filtraciones.

En el mismo proceso de desmonte de andamios, se quitó la emblemática aguja que remata la torre cúpula. La misma es de aleación de zinc, se encontraba vitrificada y había perdido maleabilidad. La estructura interior, del mismo material, posee una rótula de madera que se deterioró, al ingresar el agua por corrosión de la chapa. Se relevó en detalle para que, al restaurar la torre, se pueda reinstalar una réplica. La original se exhibirá en el museo de sitio del Molino.

Restauración

Al tratarse de un edificio de valor patrimonial, el proceso de limpieza y clasificación de todos los elementos hallados requiere de un especial cuidado y atención profesional. Por consiguiente, se realizó una selección y catalogación para su posterior fichaje, que constó de un relevamiento fotográfico y una ficha con información del objeto y detalle de su materialidad. Asimismo, se elaboró una ficha de patologías donde se describe el estado en el que fue encontrado.

En paralelo, se dio inicio al relevamiento de carpinterías (totalidad de puertas y ventanas) del edificio. Cada una posee también su ficha técnica con fotografía, ubicación dentro del inmueble, sus medidas y su estado al momento de comenzar el plan de trabajo.

· Cartel de ingreso de “Confitería del Molino”

El primer elemento restaurado fue el cartel “Confitería del Molino”, cuya intervención fue realizada por el equipo de restauración de la Cámara de Diputados. Materializado en zinguería de chapa soldada, conformado por letras sobre fondo iluminado. Se realizaron los cateos y análisis de los pigmentos de fondo y las letras, a fin de recuperar su apariencia original. Se consolidó el sistema de montaje y se recuperó el sistema de retroiluminacion, conservando el color y la luz original a través de la incorporación de sistema led.

· Maderas

El Edificio del Molino, como era usual en la época de su materialización, cuenta con finos pisos de maderas importadas tipo parquet de roble de Eslavonia. El equipo de maderas detectó una modificación realizada a mediados de siglo XX, en la que se colocó sobre el original un piso de parquet de madera de caldén en espina de pez sobre bitumen asfáltico, según las técnicas usuales en ese tiempo.

Para revertir esta modificación, se iniciaron cateos sobre un sector del solado para detectar el estado de conservación del piso original e identificar cuál es la técnica adecuada para su puesta en valor. El mismo consta de una limpieza de la madera superpuesta de caldén, el retiro mecánico de las piezas de ese piso y la remoción química de la brea. Luego, se procede a una limpieza mecánica y química en distintos procesos combinados para el retiro en profundidad de la brea y recuperación del tono original de la madera. Finalmente, se realiza la consolidación y puesta en valor del solado original.

· Vitrales

Los vitrales -pequeños vidrios de distintos colores y texturas vinculados por cordón de plomo- son un elemento distintivo en edificios del estilo Art Nouveau como el del Molino.

El taller de vitrales trata cada una de las piezas evaluando su condición actual y definiendo el criterio de intervención a seguir, siempre procurando una intervención mínima y reversible. Se realizó el relevamiento y fichaje de los más de quinientos paños existentes, contando con la supervisión de especialistas del taller de vitrales de la Cámara de Diputados.

· Marquesina exterior

La marquesina exterior, compuesta por 500 paños de vitral y luminarias colgantes, presentaba riesgos de desprendimiento. El equipo de restauración de vitrales de la Cámara de Diputados realizó el desmonte total de la misma, dando lugar a que el equipo de restauradores propio realice una catalogación de sus componentes y una limpieza técnica de los paños.

El Edificio

Superficie total edificada: 6.900 m2.

Usos originales

Tres subsuelos: servicios y mantenimiento, producción de pastelería y fábrica de hielo.

Planta baja: venta de productos de pastelería y confitería.

Primer piso: salón de fiestas.

Cuatro pisos -del segundo al quinto-: se dividen en ala Rivadavia –dos departamentos por piso– y ala Callao –un departamento por piso–.

Torre: cúpula y mirador.

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