Cristina dijo que la quieren proscribir como a Lula y tuvo un electrizante cruce con Pichetto

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“Los que votan las leyes del Gobierno no tienen problemas”, le recriminó. “Va a ser candidata”, la tranquilizó el rionegrino.

Cristina Kirchner denunció una operación judicial para impedir que sea candidata a presidenta y apuntó contra Miguel Pichetto, en un electrizante cruce que monopolizó el debate sobre su desafuero y puso en escena la profunda división que vive el peronismo. “Acá hay mucho fuego amigo y yo lo siento mucho, pero a sí a mi me partiera un rayo y desapareciera hay algunos que nunca van a ser presidentes por el voto popular”, mortificó la ex presidenta al jefe del bloque Argentina Federal, rompiendo el reglamento y dirigiéndose directamente al rionegrino.

“Quédese tranquila, va a ser candidata”, le contestó Pichetto, en el primer intercambio directo con su ex jefa que obligó a una intervención de Gabriela Michetti.

Fue cuando Cristina giró su cabeza hacia Pichetto para recordar que la semana pasada se había lamentado de un posible triunfo del militar y ultraderchista Jair Bolsonaro en Brasil, al argumentar sobre los riesgos que abren proceso de mani pulite como el que vivió Brail y parece asomarse la Argentina. “Se olvidó un detalle: que el que puede ser presidente y gana en primera vuelta y en segunda se llama Lula Da Silva y no puede ser candidato es porque está preso. ¿Le suena? A mí me suena y mucho”, ironizó.

“Lula no compite porque está preso. ¿Le suena?”, le dijo Cristina a Pichetto. “Quédese tranquila, va a poder ser candidata en 2019”, le respondió.

“No voy a pedir interrupción, pero que se dirija a la presidencia”, pidió Pichetto, dispuesto a dar un debate sin perder los estribos. “Diríjase a la presidencia”, le ordenó Michetti. “¡He soportado todas las críticas, digo una palabra y todo el mundo se molesta!”, se indignó Cristina. Pero el cruce, que por lejos fue lo más interesante de la sesión, dejó expuesta la fractura peronista y permitió a Pichetto erigirse en líder intelectual de la oposición interna a la ex presidenta.

Pichetto primero se molestó porque senadoras del bloque de Cristina lo trataron de “traidor” sin mencionarlo. “Siempre hemos guardado el respeto humano y político por la ex presidenta”, se quejó y explicó que “nosotros defendemos los intereses de los gobernadores y hemos conseguido más recursos que nunca para las provincias, pero así, tenemos una visión distinta (a la de Cristina) sobre como ejercer la oposición”, agregó.

“Bonadío es un títere. Esto es una avanzada regional”, repitió varias veces Cristina, que buscó darle un contenido geoestratégico a las acusaciones que enfrenta, en lugar de responder sobre los testimonios de ex funcionarios de su gobierno, que confesaron que cobraran coimas para sostener la actividad política del kirchnerismo.

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La ex presidenta hizo una detallada descripción del mecanismo de “humillación” que dijo se ejerce sobre “líderes populares” mediante la combinación de una justicia adicta y presión mediática y sorprendió con una confesión: “Esto que ocurre ahora nunca se vio, mire, en los noventa you fui una fuerte opositora al menemismo al punto que me echaron del bloque, pero por favor, traigan de nuevo a ese estadista”, pidió en un tardío homenaje a Carlos Menem.

Recordó que Gabriel Romero, el empresario radical que dijo haberle pagado para que emitiera un decreto que prorrogara la concesión de la Hidrovía, consiguió en realidad un dictamen unánime del Congreso para refrendarlo. “Nunca hice nada esos años sin hablar con el Poder Ejecutivo”, se defendió luego Pichetto.

Pero la principal acusación de Cristina fue una supuesta maniobra judicial contra opositores que la tiene como víctima “que no le pasa a cualquiera. Si los cualquiera levantan  la manito para la reforma previsional y el pacto fiscal no le pasa nada. Le pasa a los que con errores y aciertos defendemos algo”.

Llegó a sugerir una campaña del peronismo para proscribirla. “Hay mucho fuego amigo. Algunas figuras de mi partido creen que soy un obstáculo para llegar a no sé donde. Si me parte un rayo y quedo hecha cenizas, algunos tampoco van a ser presidente. Pero no soy yo el problema”, atacó.

“Antes decían que si soy candidata, Mauricio gana seguro. Veo que algunos se le quemaron los papeles y apuraron la caballería judicial. ¿Creen que si me meten presa Argentina va a ser más gobernable? Deberían revisar sus políticas”, le sugirió al Gobierno.

Antes decían que si soy candidata Mauricio gana seguro, veo que se le quemaron los papeles y apuraron la caballería judicial.

Pichetto respondió. “Nosotros estamos muy orgullosos de haber recuperado un 15% de coparticipación a las provincias. Y este año los jubilados van a ser los únicos que ganen con un aumento del 28%, 3% más que la paritaria más alta”.

Recordó que el pacto fiscal lo firmó Alicia Kirchner y aclaró que en su mismo discurso sobre Brasil citado por Cristina, dijo que Lula está preso “con condena”, pero también defendió su posición de no avalar los desafueros sino hay condena firma de la Corte y le enrrostró a CRistina que su bloque no bajó a defender a Julio de Vido cuando le quitaron loe fueros. “Acá no va a pasar lo de Diputados”, se jactó. “Y no me asustan las marchas”, desafió.

Cristina también atacó a Gabriela Michetti. “A usted le encontraron bolsos con dinero en su casa y no la allanaron. Por el mismo tema la ex ministra Felisa Miceli renunció y fue condenada por la justicia”, le reprochó.

“Ustedes creen que los que están hablando como arrepentidos están diciendo la verdad? ¿Ustedes creen realmente que la patria contratista y la cartelización de la obra pública empezó el 25 de mayo de 2003?. Estamos en la Argentina que gobierno Mauricio Macri, no Konrad Adenauer. Mauricio hijo de Franco, Mauricio primo hermano de Angelo Calcaterra, Mauricio hermano del alma de “Nicky” Caputo, machacó”, se preguntó y protestó porque muchas empresas acusadas accedieron al blanqueo. “Pescarmona estaba fundida y de dábamos Repro. Resulta que blanqueó más de 100 millones de dólares. Deberían caer todos los blanqueos y el secreto fiscal”, se quejó.

Citó sus seis causas judiciales por asociación ilícita, una de ellas por el dólar futuro, “que tuvo como beneficiado a Carlos Quintana, porque fueron ustedes los que devaluaron”, recriminó. “Su principal enemigo no soy yo, sino sus políticas espantosas”, le enrostró a Michetti, que no está autorizada a hablar en las sesiones. Luis Naidenoff y Federico Pinedo tuvieron que defenderla.

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