Amenazan a médicos con armas para que atiendan a un cómplice

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Ocurrió después de que un asaltante fuera herido gravemente en un tiroteo con la Policía.

Fue una escena de película. Y de terror. Ocurrió en un hospital de la zona oeste del Conurbano, cuando cuatro hombres con ametralladoras, pistolas y escopetas entraron en la madrugada del sábado a los gritos y obligaron con amenazas a que los médicos atendieran a su compañero de la banda. Una vez que se garantizaron la asistencia, huyeron, pero el hombre que quedó internado terminó custodiado por la Policía y trasladado al Hospital Posadas, en Morón, en grave estado.

Una versión que circuló ayer indicaba que la banda de ladrones asaltó una casa y luego se tiroteó con la Policía antes de terminar en el Hospital Bocalandro, ubicado en la localidad de Loma Hermosa, en el partido de Tres de Febrero. Pero fuentes del caso desmintieron el dato del robo inicial y aseguraron a Clarín que la persecución entre los patrulleros de la Bonaerense y los asaltantes se dio a partir de que éstos evadieron un control policial en Tres de Febrero.

Los hombres iban en una camioneta Hyundai Tucson, muy rápido, por lo que la Policía quiso frenarlos, pero huyeron. Eso desencadenó en una persecución que tuvo disparos desde ambos lados.

Así fue que uno de los sospechosos recibió un disparo en su cuerpo y comenzó a desangrarse, y sus compañeros lo llevaron al Bocalandro.

De acuerdo a las fuentes consultadas por este diario, la investigación para dar con los tres hombres restantes está avanzada. “Tenemos información de quiénes pueden ser y los estamos buscando”, adelantaron, a partir de la observación que hicieron de las cámaras de seguridad del hospital.

Según dijeron a Clarín, se trata de “una banda muy pesada de la zona, con logística e inteligencia propia y armas de grueso calibre.

No son unos pichis ni andaban robando para comprar paco. Son pesados ”. Otra fuente de la Bonaerense dejó entrever que se trata de una banda que se dedica a robos de gran escala, como “camiones blindados o piratería del asfalto”.

En el Bocalandro, a pesar de las amenazas, los médicos les dijeron a los asaltantes que su compañero “estaba muy grave y que no podían atenderlo allí”. Pero a punta de escopetas y ametralladoras los compañeros del herido los persuadieron. Luego, una vez que se aseguraron la atención, escaparon en la camioneta antes de que llegara la Policía.

De acuerdo a la información policial, la camioneta tenía pedido de secuestro de la comisaría 12°. del barrio de Caballito, en Capital Federal, y habría aparecido incendiada en Villa Pineral, partido de Caseros.

El hecho es investigado por la fiscal Diana Mayko, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 7 de San Martín.

Fuente: CLarín

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