El escándalo de la financiera detrás de las lágrimas de Zannini

619
Compartir

El funcionario atraviesa su peor momento. Las presiones a Oyarbide destaparon supuestos negocios con una financiera.
El debut de Carlos Zannini en el Senado no pudo haber sido más sorprendente. Obligado por Cristina Kirchner a defender el acuerdo con Repsol frente a la oposición, el secretario de Legal y Técnica terminó mostrando toda su inexperiencia en esas lides y rompió en llanto frente los senadores.
Las lágrimas del “Chino” al recordar la lucha del sindicalista y hoy director de YPF Jorge “Negro” Soloaga, son un síntoma también del mal momento que atraviesa el histórico funcionario del matrimonio Kirchner.

Su estrecho vínculo con la Presidenta, que le permitió convertirse en el funcionario más poderoso del Gobierno tras la muerte de Néstor Kirchner, hoy parece más que debilitado. Su visita al Senado fue una señal más que evidente de eso, ya que nunca antes la Presidenta lo había expuesto de esa forma.

El diario La Nación reveló que el miércoles Cristina atravesó toda la Casa Rosada para ir a recriminarle el escándalo con el juez Norberto Oyarbide. Está más que claro que pudo haberlo citado a su despacho o llamado por teléfono, pero prefirió humillarlo frente al resto de los funcionarios, a sabiendas de que la información se filtraría rápidamente a la prensa.

La bronca de Cristina con Zannini parece no ser nueva, pero se aceleró en los últimos días con la revelación de que el número dos de su oficina, Carlos Liuzzi, le pidió a Oyarbide que frenara un allanamiento a una financiera amiga, donde se buscaban rastros de operaciones de lavado de dinero.

Oyarbide no tuvo problema en reconocer públicamente ese llamado, en una jugada para nada inocente. «Habría que preguntarse cómo el señor Luzzi se enteró de esas cosas», le dijo el juez a la prensa, tratando de desviar el escándalo hacia la oficina de Zannini.

Quien tampoco ayudó a Liuzzi y Zannini fue el dueño de la financiera Propyme, Guillermo Greppi, quien denunció un intento de coimas de parte de los policías que realizaron el allanamiento. “Llame a Liuzzi para pedirle ayuda, como a un 911”, indicó el empresario, al admitir su vínculo con el funcionario.

Pero el escándalo por las presiones a Oyarbide podría ir más allá. El policía acusado de pedir las coimas, Fabio Ascona, declaró que Greppi los amenazó chapeando ser socio de Zannini y Hugo Moyano. «Ustedes no saben quién soy yo. Yo la tengo más larga que cualquiera. No saben con quién se metieron», les habría advertido el financista, según el testimonio que reveló La Nación.

Ascona contó que un oficial que lo acompañaba entró a la oficina de Greppi mientras este hablaba por teléfono. «Sacame a estos tipos de acá. Cuando ustedes necesitan algo de mí yo siempre estoy», gritaba. Luego, según esa versión, se acercó al policía y le mostró la pantalla del celular donde se leía el nombre del contacto: “Zannini”.

Ayer, Greppi desmintió el testimonio y dijo no tener vínculo con el funcionario. «Es mentira. No vi en toda mi vida ni a Moyano ni a Zannini. Es imposible que Zannini me llame, si no debe hablar ni con la madre», afirmó.
lapoliticaonline.com

Print Friendly, PDF & Email
cript async src="https://pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js">

Comments