Investigan secta religiosa en el contexto del crimen de Priscila

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detenidoAbogado querellante y una organización que lucha contra las sectas pidieron que la Justicia investigue a un pastor integrante del clan conocido como “El ejército de Dios”. Este pastor adiestra a los adultos para que golpeen a sus hijos.

El aberrante asesinato a golpes de la pequeña Priscila, que tiene como principal sospechosa a su propia madre, continúa arrojando datos alarmantes, ya que hay sospechas en torno a la presencia de una macabra secta detrás del episodio que causa conmoción. Tanto el abogado querellante como una organización que lucha contra estos grupos pidieron que la justicia investigue en profundidad el rol de un «pastor» integrante del temible clan conocido como «El ejército de Dios», que tiene entre sus reglas el adiestramiento a los adultos para que golpeen a sus hijos.

Acerca del tema, el abogado Julio Torrada, querellante contra los detenidos Silvia Lafuente y su pareja Pablo Bisconti, indicó que «al margen de estas dos personas, por las cuales vamos a exigir el máximo rigor de las leyes penales argentinas, tenemos datos y evidencias sobre la situación de un pastor que estaba en un supuesto grupo de autoayuda donde concurría la madre de Priscila».

El miércoles pasado, al día siguiente del hallazgo del cuerpo de Priscila en un arroyo de Berazategui, un hombre que se presentó como «pastor» brindó declaraciones al canal América donde reconoció el vínculo con Lafuente asegurando que la mujer participaba en un grupo de autoayuda porque le pegaba a su hija y dijo que tenían sospechas de una posible «posesión» demoníaca.

Pablo Salum, integrante de la asociación Libre Mentes que viene trabajando para prevenir la captación de personas en sectas, sostuvo que «apenas ocurrió el crimen de Priscila, me llamaron la atención varios detalles por la experiencia que tuve como víctima de una organización coercitiva y por asistir a víctimas o sus familiares».

«Lo primero que surgió fue el modo en que asesinaron a la nena, cómo intentaron ocultar el crimen y la presencia de un grupo familiar completo interviniendo en el hecho, tal como se observó en la grabación de una cámara de seguridad. Luego cuando apareció el pastor declarando terminó de cerrar todo, porque reconoció que fue cómplice, ya que estaba al tanto de los golpes que recibía la nena y que había sido asesinada», señaló Salum.

La niña fue ultimada el sábado 4 de enero, pero el caso se conoció recién el martes 7 por la tarde, cuando el cuerpo de la chiquita fue hallado en el arroyo, tapado con una bolsa y con signos de una feroz golpiza, además de heridas provocadas por quemaduras. La madre había hecho una denuncia por desaparición el lunes 6. «El sábado Silvia me llamó y me contó que se le había ido la mano pegándole a la nena y la mató», reconoció el pastor, quien no avisó a las autoridades policiales.

«Tenemos que determinar qué pasó, porque esta persona dijo que estaba al tanto del crimen desde el primer momento. Incluso comentó que fue a la casa de Priscila esa jornada, y no sabemos qué hizo y por qué no alertó a la policía», precisó el abogado Torrada, para quien «no es descabellado pensar en una responsabilidad penal de esta persona».

Salum, en ese sentido, expresó que «se debe investigar si cometió ejercicio ilegal de la medicina, porque declaró que ayudaba a la madre de Priscila, cuando sabemos que hay muchos grupos coercitivos que brindan talleres de cualquier cosa, sin ningún tipo de control», agregando que «es cada vez más urgente que la justicia cuente con equipos especializados en sectas».

«No tenemos gente especializa, por esa razón nunca hay responsables. Sólo van presos los autores materiales. Mientras tanto, las sectas siguen creando gente que posteriormente comete crímnes terribles, sin control, libremente. Este pastor no hizo la denuncia y sabía desde hace mucho que la nena era golpeada. ¿Tiene algún titulo que lo habilite para tratar a la gente? Hay profesionales que pueden perder la matrícula, pero esta gente queda impune», dijo Salum. Las sospechas de una secta en el crimen de Priscila crecen a medida que avanza la pesquisa, incluso se menciona al temible grupo «El ejército de Dios», con causas en varias partes del mundo porque, entre otras cosas, logra convencer a sus integrantes para que golpeen regularmente a sus hijos. «Tenemos que comprender que las sectas son fabricas de psicópatas, son generadores de trastornos mentales, que en muchos casos llegan a la situación extrema del suicidio o el crimen», cerró Salum.

Fuente: Diario Hoy

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